– “Yo sufro porque tú no cambias”, “si me dejas, me suicido” Creen que en estos casos, ¿estoy pensando en el otro? – ¡No!, lo que buscamos con estas actitudes es que el otro cambie o permanezca con nosotros para poderme sentirnos bien. “Tú me haces la vida infeliz”, “yo no puedo ser feliz por […]

– “Yo sufro porque tú no cambias”, “si me dejas, me suicido”

Creen que en estos casos, ¿estoy pensando en el otro? – ¡No!, lo que buscamos con estas actitudes es que el otro cambie o permanezca con nosotros para poderme sentirnos bien.

“Tú me haces la vida infeliz”, “yo no puedo ser feliz por lo que tú haces”

¿Eso cómo se llama? Si, egoísmo.

“Yo no vivo en paz por tu culpa”

Esto también se llama egoísmo aunque aparentemente parezca que estamos pensando en el otro; por eso les digo, el egoísmo se disfraza de amor, sin serlo.

Desde sabiduría egoísmo es: cuando yo quiero cambiar a los demás para poder sentirme bien porque no quiero hacer un cambio. Pretendo que los demás lo hagan por mí, soy muy cómodo, en lugar de hacer un cambio, espero que sean los demás los que lo hagan, que sean ellos quienes se adapten a mi ignorancia para yo poderme sentir feliz.

Pensar en nosotros mismos jamás será egoísmo, esto se llama AUTOVALORACIÓN

¿Saben por qué hay tanta baja autoestima y tantas personas con incapacidad de recibir?.Porque piensan que no merecen, nos enseñaron que pensar en nosotros mismos es egoísmo, entonces creemos que pensando en los demás, sufriendo por ellos, sufriendo por cambiar su vida para nosotros poder estar en paz, vamos a poder ser felices.

En realidad, no podemos apoyar la felicidad de otra persona hasta que no tengamos las herramientas para aprender a compartir con sabiduría y, si no sé cómo apoyar su proceso: ¿cómo hago para servirle?

El camino es trabajar en ti, liberarte primero del sufrimiento para poder servir a los demás.

¡VERIFÍCALO!

Gloria Arroyave B.

Tomado de las Notas de Clase con Gerardo Schemedling-Módulo las Relaciones del Amor