EXIJO UNA EXPLICACIÓN

Ahora estoy como dice el conocido Condorito…»Exijo una explicación»…

No me alcanza a caber en la cabeza y menos en el corazón, como es que una persona que ha elegido la tarea de servir y ayudar a otras que se encuentran en estado de vulnerabilidad, llámese Psicólogo, Coach, Terapeuta o como le quieran decir, le falta tanto profesionalismo, posee tanta inmadurez, carece de tanto amor, por las personas que llegan a su consultorio y en lugar de ayudar de verdad, lo convierten en un centro de conquistas.

He recibido a varias mujeres en mi cita, que recurrieron a un «profesional» y la persona que supuestamente les iba a ayudar a superar sus procesos, se aprovechó de su tristeza, de su desespero de su vulnerabilidad y en lugar de conducirlas hacia el camino de la superación, la condujo fue camino a la «cama».

Nosotros como «Profesionales», claro que ese rango no te lo dan los estudios, ni las certificaciones, ya está verificado, ese rango te lo da la capacidad que tienes de servir al otro con amor de verdad, con amor de humanidad, con amor incondicional, somos responsables de cada vida que tocamos, somos responsables de esa persona que se sienta frente a nosotros, somos responsables de escucharla, de abrigarla, de orientarla, somos responsables de su estado, de su tristeza, de su dolor.

Que lamentable que no todos pensemos así y en lugar de mirar a las personas en toda su dimensión humana, en especial, las más expuestas son las mujeres, las miren como una oportunidad de «pasar bueno» y lo peor es que por su estado emocional de soledad y desvalorización, teminan dizque «enamoradas» del que las iba a ayudar y no dicen nada, no denuncian, se callan, quedando obviamente peor de lo que estaban y llenas de culpa.

Por Dios, cuando una persona llega a nuestra cita, se encuentra en total estado de indefensión emocional, si esto sucede realmente quien más necesita ayuda es aquel «profesional» que estando en un lugar de «ventaja», se aprovecha para lograr sus propósitos, esto debería ser calificado como un delito contra la integridad del ser humano.

Lo más triste es que muchos saben, pero nadie dice, nadie hace y nadie cuenta.

Comparo estas situaciones, como si encontráramos a alguien moribundo o sumiéndose en un pozo de dolor y desorientación y simuláramos tenderle la mano, para después pasar a destrozarlo.

Ahí les dejo la inquietud, pasa en la vida real, pasa en nuestro entorno, pasa de verdad. PERO NO DEBERÍA PASAR.

En Psicología existe un fenómeno que se llama transferencia: El paciente se enamora del doctor, les aseguro que estos no son los casos de los que hablo. Ya que un profesional con ética no resuelve el tema llevando a la paciente a su lecho.

Que Dios nos libre y nos proteja.

¿CONOCES TU APRENDIZAJE?

Estar despierto, es tener la capacidad de reconocer nuestra responsabilidad, ante los sucesos de la vida diaria.

¿Conoces tu aprendizaje?
¿Qué es lo que perturba tu paz interior?
¿Ante que situaciones debes vivir alerta y despierto?
Como también soy humana les voy a contar cual es mi mayor aprendizaje:

Reconocer la mediocridad con que las personas asumen su vida y sus resultados, ver como hacen acuerdos y nos los cumplen, observar como evaden de manera deliberada y mediocre, dejando a medio hacer las tareas que se les asignan, siempre con una excusa perfecta para soltar y salir corriendo.

Ese es mi aprendizaje, comprender que cada uno hace lo mejor que puede con la información que tiene, saber que lo único que está bajo mi control es mi propia percepción de cómo deben hacerse las cosas, pensar que se deben hacer bien, hasta el final con total compromiso, no es que este mal, lo que está mal es que esto perturbe mi paz interior.

Saberlo, es un gran paso, porque me ayuda a retomar rápidamente el control de mi emoción.

¿Y tú? 
¿Ya sabes que te quita la paz? 
¿Lo reconoces y tienes la capacidad de hacerte cargo?
¿O dejas que un mal momento afecte, todo tu día, toda tu semana, toda tu vida?

Un gran ejercicio, para salir de un estado de alteración por una situación a la que le hemos permitido que nos robe la paz, es respirar profundo y repetir, muchas veces, hasta lograr la calma:
«Soy responsable de la forma como reacciono frente a las situaciones, nada ni nadie puede robarme mi paz interior, renuncio a querer que las personas sean como yo quiero».

Tú, solamente haz lo tuyo, primero toma la decisión de tener paz y después, amorosamente permite que se vaya o se quite de tu paso lo que no te permita estar en paz, pues finalmente todos terminarán aprendiendo lo que deban aprender contigo o sin ti, a tu lado o en otro lugar.

NO ME CREAN, VERIFIQUEN.

El autoconocimiento es un gran paso hacia la liberación de la esclavitud que nos genera, darle el poder a nuestras emociones.

«RENUNCIO A FORZAR A LAS PERSONAS PARA QUE ESTÉN CONMIGO»

«RENUNCIO A FORZAR A LAS PERSONAS PARA QUE ESTÉN CONMIGO»

De los mismos creadores de:
– Si me dejas, te quito todo el apoyo económico.
– Si te vas te dejo sin nada.
– Bajá la perra del carro.
– De aquí salís, pero muerta.
– Te voy a quitar los hijos
– Le voy a contar a todo el mundo.
– Si le habla a su papá, olvídese de mí.
– Usted quiere más a su papá o a su mamá que a mí.
– Nos separamos por culpa suya.
– Los hijos dañaron el matrimonio.

Ahora tenemos » SI TE CONSIGUES OTRA NO VUELVES A VER A LOS HIJOS».

No estoy hablando de papás irresponsables, abandonadores y maltratadores, estoy hablando de hombres buenos, responsables, que aman a sus hijos y que a su vez sus hijos los aman y los extrañan profundamente.

Siempre he dicho, «las personas realmente se dan cuenta, si estaban bien casadas o no, al momento de una separación o de enfrentar un problema», porque es ahí, donde cada uno saca lo peor de su ego o toda su comprensión»

Desafortunadamente descargamos en los más indefensos, la frustración, la rabia, los celos y todo el estiércol que llevamos dentro, porque creemos que la otra persona nos pertenece y que si no va a estar por las buenas, pues estará por las malas con nosotros y haciendo uso de todo tipo de chantaje: económico, psicológico y emocional, damos rienda suelta a los sentimientos más oscuros que llevamos dentro, hasta el punto de utilizar a quienes decimos «amar», para lograr lo que nuestro miserable ego se propone, «joderle» la vida a la persona que ha decidido no estar más en la relación.

Sufren los niños, los adolescentes, los conozco, van a mis citas, casi siempre la mamá es la que los lleva con la esperanza de que les ayude a superar el «duelo» de su padre, a sabiendas que el problema es de ella, ¿Cómo voy a hacer eso? si el papá está vivo, reclama a su hijo y su hijo lo ama.

Por Dios a eso lo llaman «AMAR», usan a los hijos como escudos y como si fueran cosas, ¿para manipular a la pareja?

Aclaré al iniciar este mensaje, que estoy hablando de padres, responsables, que aman y dan buen ejemplo a sus hijos, no de los que también por «fregarle» la vida a la otra, comienzan a usar a los hijos, cuando ni siquiera se interesaban por ellos cuando estaban a su lado.
Que tristeza de estos niños y jóvenes, con unos «adultos» que no se hacen cargo de sus vidas y sus propias frustraciones, miedos y desvalorización y los mienten en su odio y su miserable resentimiento.
Usted sabe que está haciendo daño, deje de hacerse el sufrido o la sufrida, que papel de víctima tan facilista, busque ayuda, con su amargura y su rabia, ya está bien para este mundo, no le pida a sus hijos y menos los obligue a que hagan lo mismo.

Deje de hablarles mal del papá o de la mamá, eso no es amor, he escuchado en cita: «El papá no se preocupa por él, realmente no le importa que le pasa con su hijo…Si ve mijo, su papá ni lo llama, Usted no le importa a su papá». Después todos muy preocupados porque la muchacha o el muchacho tienen muy baja autoestima.

Aprendan a separar los roles, no se confundan, una cosa es el rol de papá o mamá y otra bien diferente el rol como pareja, nada que ver lo uno con lo otro.
Definitivamente me cuesta, me cuesta comprender porque les dicen, «ADULTOS RESPONSABLES», ojala me diera risa…pero esto no es ni de risa, este compartimiento no tiene nada que ver con la posición económica, ni social, ni cultural, ni los estudios, esta irresponsabilidad para vivir, no se soluciona con dinero, ni con estudio, ni con títulos, es una peste que se expande sobre todos.

Dentro de muchas experiencias, en estos días tuve en mi consultorio a una niña de 12 años, cuando le pregunté ¿Por qué te trajeron a esta cita?, me dijo con los ojos llenos de lágrimas, «en mi familia todos se odian, mis papás viven peleando, la mamá de mi papá aborrece a mi mamá, ella es la que me ha cuidado siempre. Es un infierno, mi mamá está histérica y a mi papá no se le puede ni hablar, mi hermano que tiene 18 años, me insulta y me pega. Mis papás están muy preocupados por mi rendimiento académico, (guarda silencio y comienza a llorar de nuevo), va mal”.
Que campeones para endosarles los problemas a los hijos y no hacerse cargo de lo que están haciendo, los llevan al Psicólogo, les dan ritalina, dicen que no saben qué hacer con ellos.

Aquí les dejo la inquietud y ¿ustedes que van a hacer POR USTEDES MISMOS?

ALGUIEN ME ESCRIBIÓ

Alguien me escribió… Gloria:

«ayúdame necesito tomar una decisión y no sé qué hacer».

Les cuento que siempre sabemos lo que debemos hacer, las respuestas ya se encuentran dentro de nosotros, lo que sucede es que no nos gusta el camino que la vida nos muestra, queremos es la salida que a nuestro ego le parece más buena, más cómoda o más conveniente. Por muchas cosas: por miedo a enfrentar, por no querer soltar lo que nos está haciendo daño, por miedo a perder comodidad, porque queremos tener todo a la vez o por lo menos porque tenemos la excusa que consideramos perfecta para escudarnos.

Para tener paz, es muy importante pedir claridad para ver las señales y mucho valor para seguirlas. Si algo duele, quita la paz o molesta, puedes tomarlo como una señal.

Claro mi ser hermoso que tú sabes que hacer…

¿DE QUIÉN ME DEBO ENAMORAR?

¿De quién me debo enamorar?

Enamórate de ti, para que no descargues tu carencia de amor, tu desvalorización y tu necesidad de reconocimiento en otra persona que también se encuentra llena de miedos e inseguridades.

Enamórate de ti, para que no cofundas el amor con el control y terminen por asfixiarte.

Valórate para que por ley de correspondencia te llegue un igual.

Enamórate del que no promete nada, no escribe versos, ni te dedica canciones para alimentar tu ego, pero siempre está en el momento justo, para abrazarte y aprender juntos de los errores

Enamórate del que en silencio y sin mucho escándalo, te acompaña en tu caminar y sostiene tu mano incondicionalmente.

Enamórate del que te deja ser tú, te deja volar, soñar y sin necesidad de ser igual a ti, comparte tu locura.

Conviértete en una excelente opción de pareja, para que recibas lo mismo y tengas la claridad de hacer la diferencia entre una relación de amor y una danza de egos.

Deja de buscar, comienza a actuar.

CUANDO DECIDÍ DECIR NO…

Cuando decidí decir NO…

Ya a las puertas de mis primeros 50 años y con una maestría en hacerme cargo de mi misma, después de haber superado, soltado y comprendido una cantidad de creencias de un medio machista, donde ser mujer ya significa todo un reto y un riesgo latente, sobresalir y lograr tus propios resultados, sin tener que abrir la piernas y sin esperar un “príncipe azul” que te salve, te lleve a su castillo, para liberarte de cualquier esfuerzo, y lo peor , tener que renunciar a la alegría de convertirte en ti misma, en esa gran guerrera que va una y otra vez en pos de sus propósitos. O tal vez añorar lo que muchas siempre han soñado: un aburrido, ordinario, prepotente, no muy agradable y no muy inteligente hombre, que te compre con su dinero y te atrape en la inseguridad en su ego, hasta convertirte en un mueble más.

Es impresionante darse cuenta, la gran cantidad de mujeres que han soñado con esta insípida, aburrida y miserable vida, solo por la comodidad del mínimo esfuerzo, que finalmente termina siendo el más terrible, largo y sufrido de los esfuerzos.

Viví mi adolescencia y juventud durante los años 80, justo en la época en que ser amiga o la mujer, de uno de esos personajes, que todo lo compraban: los valores, la moral y la conciencia, era un orgullo. Casualmente en el momento más complicado para mi familia, en el cual tener recursos para estudiar se convirtió en una proeza y tener siquiera dos pares de zapatos una total ostentación.

Una época en la que ser una joven medianamente agraciada, implicaba un peligro mortal, ya que podía convertirte en un objeto comprable o tomado a la fuerza. Vivía en un barrio humilde, vi caer a muchas de mis amigas y un gran número de los jóvenes con los cuales crecí, los cuales no llegaron ni a los 20 años.

La consciencia de ser mujer, se convirtió para mí, en todo un reto, el reto de poder lograr, ser yo misma, de no entregar mi valores y mis principios, por resultados rápidos, el derecho de decir “NO”, y dejar claro que cuando las mujeres decimos NO es NO, todo lo contrario de lo que dice la ignorancia popular: «que cuando las mujeres dicen NO es SI», si aún piensas así, es que no te has encontrado con mujeres de verdad que se aman y saben para donde van y si fue que no le entendiste, solo anda y verifica.

Encontré muchos tropiezos, me enredé en mis propias angustias y mis miedos, me metí en aprendizajes y solté otros más, nadé contra la corriente, luché ignorantemente, sin embargo nunca me negocié, nunca me use, nunca me regalé.

Ahora, a unos días de cumplir 50 años, a diferencia de lo que piensan otras personas “la edad es una desventaja”, mis 50 son mi tesoro. ¿Quién no desea sentarse a tomar un café, con una bruja, feliz, estudiosa, desafiante, qué cuestiona, que ya ha verificado muchas historias, que aunque dolieran, hoy me han convertido en la soberana de mi propio reino interior, estoy en la cima de mi misma y de nuevo verifico que “El éxito se mide por la cantidad de ojos que brillan con mi presencia”, eso significa que nunca fui tan exitosa, ni tuve tanta capacidad de amar sin esperar nada y dar a todo momento lo mejor mi.

¿Cómo lo logré? Renuncié a la inactividad, a la duda, al miedo, renuncié a ser víctima de las circunstancias y la mejor y más maravillosa de mis renuncias: dejar de querer cambiar a los demás y hacerme cargo de mis decisiones, no permitir que otras personas a través de presiones, de chantajes emocionales o de argumentos vacíos y estúpidos, me envuelvan y lleven a hacer lo que ellos con sus creencias y sus miedos creen que debo hacer.

Tomo decisiones sin miedo y cuando se me antoja decir SI digo SI, y si al momento siguiente, considero que fue mejor haber dicho NO, me devuelvo y digo NO, cuando hay que decir NO, porque lo más importante soy YO.

Sin culpa, sin vergüenzas, solo podemos dar y compartir de lo que tenemos, solo puedo enseñar, ayudar y servir a otras mujeres a través de mi ejemplo, no de mis creencias o mis miedos, comparto lo que ya he verificado.

Estoy feliz de iniciar, mi nueva juventud, con esas líneas en mi rostro que revelan mi capacidad de sonreír siempre.

Felicidades a todas las brujas felices, cuarentonas y cincuentonas.

Bienvenidas a mi vida, a mi espacio, al mundo de las maravillas.

RENUNCIO A SER ESCLAVO DE LAS OPINIONES DE LOS DEMÁS

«Renuncio a ser esclavo de las opiniones de los demás»

Una de las más grandes señales de despertar conciencia, es aprender a reconocer quienes somos, para donde vamos y a que vinimos a este bello universo.

Una vez nos damos cuenta de ello, es muy fácil reconocer que la opinión de las demás personas, se fundamenta en sus creencias, en sus normas y en sus miedos, nada que ver con la realidad de quienes realmente somos.

La verdad absoluta si existe, pero nadie la conoce, todos tienen razón de acuerdo con el lente con que miran la vida, los ignorantes pelean por convencer a otro ignorante, los sabios verifican y aprenden de la experiencia.

Recordemos las palabras del Maestro Jesús: «La verdad os hará libres».
Y no es la verdad que viene de tu ignorancia y de la ignorancia de otros, ya que esa verdad está fundamentada en creencias, son puras suposiciones y teorías, todos opinan, todos te dicen que hacer, sin embargo si deseas seguir los pasos de una persona, mira sus frutos, antes de imitarla, porque obtendrás resultados semejantes.

El miedo a no ser aceptado o permitido, te esclaviza en el deseo de complacer y darle gusto a otros, el día que pierdas ese miedo todos te amarán, porque esa necesidad no te hace correspondiente a vivir la experiencia del rechazo.

Una cosa es ser egoísta y otra es valorarse: nos dice la ignorancia popular que cuando pensamos en nosotros es EGO que somos egoístas, la característica de un egoísta es querer cambiar a las otras personas para el estar bien, la valoración consiste en jamás tomar decisiones en nuestra contra por complacer a otros y para poner a salvo los miedos de otras personas.

LES TENGO UNA NOTICIA

LES TENGO UNA NOTICIA

Dios no necesita que lo defendamos, ni que nos matemos entre nosotros, discutamos o nos hagamos daño, apostando a ver quién lo ama más. Es el ego y la ignorancia los que impulsan, a las personas a querer tener la razón de lo que es bueno o malo para Dios. Deje de creerse dios y vaya abandonando su «PREOCUPACIÓN» por los demás, de quien de verdad está con él y quién no.

 

Solo ocúpese de usted, de mirarse a usted mismo y pregúntese: ¿Será que con está criticadera, juzgadera, opinadera, yo si tengo a dios en mi corazón? – ¿cuándo las personas me ven o me perciben sienten el amor de Dios? o ¿el ataque de mi ego y mi ignorancia?

 

Deje de juzgar, deje de querer cambiar a los demás, deje de agredir de palabra o de obra a los que no piensan igual que Usted. Dedíquese a dar amor, a enviar luz, quédese calladito o calladita, pues son sus buenas obras las que cambian el mundo, no su opinión y su disertación.