Aunque a diario nos sentimos poderosamente tentados a interferir en la vida de otras personas, vale le alegría recordar que el proceso de evolución es “individual”. Solo podemos trabajar en nosotros mismos, así que es muy importante invertir todo el esfuerzo y la energía en resolver nuestros propios conflictos internos. Mirar el proceso de otros […]

Aunque a diario nos sentimos poderosamente tentados a interferir en la vida de otras personas, vale le alegría recordar que el proceso de evolución es “individual”.

Solo podemos trabajar en nosotros mismos, así que es muy importante invertir todo el esfuerzo y la energía en resolver nuestros propios conflictos internos. Mirar el proceso de otros no nos sirve para evolucionar.

El sufrimiento ante la vida de las otras personas, no le sirve a nadie, no cambia la realidad, sin embargo, si afecta terriblemente tus resultados.

Aunque aparentemente es una intención muy generosa, muy altruista y muy “bondadosa”, andar sufriendo por la vida ajena, es en realidad una intención muy egoísta: sufres porque los demás no viven como tú “crees” que deberían vivir, ese es el papel del “ignorante bueno”, que desea que los demás vivan, hagan y se comporten de acuerdo con sus limitaciones mentales, para él poder vivir en paz. De igual manera, hasta que no trabaje en sí mismo jamás logrará tener paz, porque siempre andará buscando por quien sufrir, ya sea con la intención de juzgarlo y criticarlo o de pensar que, por supuesto amor, desea verlo bien.

Así que mirar los procesos ajenos no sirve para tu evolución y menos para alcanzar la paz interior.

Gloria Arroyave B.