La Guía de los Ángeles

Y las leyes de la vida diaria

Personalmente tengo cantidad de experiencias que he vivido con las señales que me envía Dios a través de los ángeles, después de mucho sufrir, luchar contra la corriente y tratar de hacer la voluntad que me dictaba mi ego y mi deseo, he aprendido a observar, a aceptar y a fluir por donde me están indicando.

 “NO SE MUEVE UNA HOJA DE UN ÁRBOL SIN LA VOLUNTAD DE DIOS”

Esta afirmación es totalmente cierta, lo que sucede es que nosotros todavía no conocemos el fondo del significado de ella, esto se debe a que desconocemos cómo funcionan las leyes en el universo y por esa razón no reconocemos las señales que nos trasmiten a través de ellas.

 

Ese es el propósito de Escuela de Magia del Amor,  para aprender a reconocer cómo nos habla la vida,  comprender e identificar  la voluntad de Dios,  esa es la idea que tenemos al entregar información de sabiduría a “quienes ya están cansados de sufrir y desean recibirla”.

“La presencia de Dios está ahí. Él no es una creencia es una realidad”.

Los ángeles son mensajeros de la información, su trabajo con nosotros se da a través de nuestra mente, de nuestro pensamiento y de las señales.

 Cuando observamos los pensamientos que están en nuestra mente, podemos ver qué clase de pensamientos tenemos; a veces caóticos, a veces satisfactorios, en general de sufrimiento, depende de la situación y del trabajo espiritual que cada uno haya realizado.

 

Para esto existe la ley advertencia, a través de la cual se manifiesta el ángel de la guarda. En el caso del drama,  las personas no toman en cuenta la ley de advertencia, los ángeles comienzan a mostrarles una serie de cosas y la persona insiste en hacerlo, o sea se combinan la terquedad con la no observación.

No aprovechamos las oportunidades que nos da la vida, porque tenemos miedo de que las cosas no seas como “nosotros queremos”, ese es justo el error:  la vida no es como queremos, es como nos corresponde de acuerdo con todo lo que aún nos hace falta por aprender.

Por lo menos el 90% de los pensamientos que están en la mente de una persona no son propios, escasamente entre el 5% y el 10% de los pensamientos que ocupan nuestra mente son nuestros, el resto son percibidos de las frecuencias vibratorias en las que permanecemos y que están en el aire. Funciona de la misma forma en  que encendemos  un radio para sintonizar una emisora, así prendemos nuestra mente, pero no sabemos cómo sintonizarla.

“Aprender a reconocer la ley de la advertencia requiere desarrollar la habilidad de la observación de los detalles repetitivos y la capacidad de aprender de las tareas simples, para no complicar el destino personal, por esta razón es importante ante cualquier situación incómoda que la vida nos presente, siempre preguntarse: ¿qué tengo que aprender? ¿Qué tengo que cambiar? ¿Qué no estoy aceptando?

Las formas en que nuestro ángel de la guarda, busca enviarnos sus mensajes a través de la ley de la advertencia son infinitas,  sin embargo en la mayoría de los casos observamos eventos, que nos parecen casualidades o que debido al caos que tenemos en nuestra mente, ni siquiera alcanzamos a percibir, pues  solo pueden ser interpretados por la misma persona a quien van dirigidos, esa es la idea de aquietar los pensamientos, trabajar la claridad mental, buscando cambiar las creencias que nos han traído resultados indeseados. Por ejemplo: alguien te cuenta de un lugar sin saber que tienes la intención de ir allí, o te hablan de un negocio, sin saber que tú piensas hacerlo, otras veces te dicen cosas de personas que no conoces, que se relacionan con situaciones que tú estás viviendo, o se bloquean las cosas que pensabas hacer.” Etc.

Aprender a Observar, disponerse a recibir nueva información, reconocer que la forma como hemos venido haciendo las cosas nos genera sufrimiento y resultados indeseados. Ya es un gran paso hacia el desarrollo espiritual.

Como decía el Maestro Gerardo Schmedling T. – No me crean – Verifiquen

Este texto es una mezcla de los aprendizajes en Escuela de Magia del Amor, clases textuales del Maestro Gerardo y mis propias verificaciones.