Las circunstancias que la vida nos presenta, es posible convertirlas en oportunidades para transformarnos a nosotros mismos. No somos culpables de nada, sin embargo si somos responsables de lo que decidimos hacer con lo que nos sucede. Ante esa situación que llamamos «problema», tenemos varias opciones: culpar a los demás, culparnos a nosotros mismos, quedarnos […]

Las circunstancias que la vida nos presenta, es posible convertirlas en oportunidades para transformarnos a nosotros mismos.

No somos culpables de nada, sin embargo si somos responsables de lo que decidimos hacer con lo que nos sucede.

Ante esa situación que llamamos «problema», tenemos varias opciones: culpar a los demás, culparnos a nosotros mismos, quedarnos derrotados esperando la muerte o a que una enfermedad nos sacuda, o; mirar hacia nuestro interior y si es necesario, buscar ayuda, agradecer lo aprendido y seguir adelante.

¡ES TU DECISIÓN!

Gloria Arroyave B.

Facilitadora.

Escuela de Magia del Amor.